La sencillez de corazón y humildad son virtudes dignas de emular, sobre todo de practicar, el ser altanero, prepotente, ufano de tener mejores habilidades que los demás y externar un falso orgullo, nunca tendrán un buen final.
Esta fábula nos da un buen ejemplo de ello, escúchenla con atención y descubran su mensaje.